Los viajes de Akhnor

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Los viajes de Akhnor

Mensaje  W0lf el Miér Mayo 21, 2008 12:57 am

Bueno, esto lo acabo de escribir ahora, quizas haga una coleccion rollo cronicas o algo asi ^^

a ver que os parece:


Última edición por W0lf el Miér Mayo 21, 2008 1:00 am, editado 1 vez
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Re: Los viajes de Akhnor

Mensaje  W0lf el Miér Mayo 21, 2008 12:58 am

Llevaba décadas recorriendo aquellos desiertos malditos, desde que decidió abandonar su anterior vida en busca de las verdades del mundo, había recorrido sin rumbo todo el mundo conocido, ansiando conocer su lugar en aquel mundo, había viajado a las lejanas tierras del sur, para aprender los secretos del pasado, fue hasta la lejana Cathay buscando las técnicas secretas de sus misteriosos guerreros...

Su alma le indicó que debía buscar más allá de las heladas tierras del norte del Imperio, atravesar los desiertos del fin del mundo, en busca de lo que su ser anhelaba...

Se había enfrentado a los bárbaros del norte, había recorrido los desiertos del Caos enfrentándose a poderosos paladines, saliendo victorioso en los combates contra todos ellos, había aprendido a saborear cada movimiento, cada finta, cada golpe y contragolpe, disfrutaba cuando sentía que se empezaba a imponer contra sus adversarios, paladeaba la mirada de horror de su contrincante cuando asestaba el golpe final y su nueva espada bebía de la sangre de sus enemigos

Ahora se encontraba frente a un nuevo enemigo, un ser al que nunca se enfrentó en todos sus años de búsqueda, un poderoso dragón del Caos, con el poder de cambiar de forma a voluntad, un enemigo digno de su espada y su valor...

Akhnor miró a los ojos al dragón.

El dragón, ahora con forma humana, respondió a su mirada, sus insondables ojos, ahora negros como la muerte, le respondieron desafiantes, portaba una intricada armadura de colores siempre cambiantes, y un aura de magia rodeaba todo su ser, tenía desenvainadas dos espadas, una de fuego y otra de hielo.

- Ahora me mostraras tu valor, ser. Yo soy Akhnor, el grande, el insaciable, el portador de muerte, el mil veces temido, soy paladín de mi Dios, Khorne, tengo que demostrarle mi capacidad para poder capitanear sus ejércitos, y proporcionar milenios de muerte y sufrimiento a todas las criaturas del mundo, y caminar por una alfombra de cadáveres.

Ahora tendré el honor de enfrentarme a un enemigo digno, juro que voy a disfrutar de este combate...

¡EN GUARDIA!

El dragón alzó sus dos espadas poniéndose en postura de ataque.

Akhnor cogió su espada con una mano y afianzó su escudo en su brazo izquierdo.

Alzó la espada en dirección a su oponente, y tras un fuerte rugido se lanzó al combate.

La inmensa espada lanzó chispas de poderosa magia y las armas de los dos contrincantes soltaron potentes descargas de energía.

Ese choque inicial le mostró a Akhnor el poder de su enemigo, era fuerte, sin lugar a dudas, saltó hacia atrás esquivando el golpe de la espada de fuego y bloqueó fácilmente el ataque de la otra espada.

Ambos contendientes giraban y golpeaban con una habilidad marcial fruto de la experiencia y el poder combativo de ambos, el combate estaba muy nivelado, la concentración de ambos oponentes era perfecta, y ninguno cedía terreno ante el otro.

la grandeza del combate era tal que las criaturas extrañas de los desiertos los miraban con ansiedad y asombro, incluso los demonios tomaron forma física en el extraño plano de aquellas tierras, para disfrutar del combate

Akhnor no estaba cansado, la lucha duraba ya media hora, y ninguno de los dos había logrado abrir brecha en el otro, ambos paraban golpes, contraatacaban, rugían, saltaban, giraban.

-Eres de lejos el más poderoso de todos los seres que me he encontrado, Dragón- dijo mientras paraba dos rápidos golpes de su contrincante- Estoy pasándolo en grande con este combate- Soltó una estocada, el dragón la desvió, y contraatacó con la otra espada, su escudo mágico paro el golpe- es una lástima que no queráis luchar por mi causa- saltó hacia atrás sin perder de vista a su enemigo- De verdad me gustaría contar con vos como aliado- la mirada de su enemigo le indicó que le había sorprendido esa propuesta, Akhnor le soltó un puntapié, que el dragón evitó echándose hacia atrás.

- No os creo Akhnor, porque os interesaría mi alianza cuando estamos luchando el uno contra el otro...

- Por vuestro poder, si uniésemos nuestras fuerzas seriamos imparables hasta para los dioses, que te abandonaron y te maldijeron, ¿No te das cuenta, dragón, de lo que podríamos lograr su combatiésemos juntos?

Ambos contendientes se quedaron parados mientras conversaban, había una tregua mutua.

Piensa en las naciones que tendríamos a nuestros pies, las hordas que estarían bajo nuestro mando, dispuestas a morir a una orden nuestra, todo aquel que se atreva a interponerse en nuestro camino morirán

Piensa en toda esa destrucción...

Piénsalo Dragón, y dime si no tengo razón...

Ambos contendientes estaban de pie, mirándose el uno al otro, el dragón parecía pensativo...

- Todo eso es lo que nos puede proporcionar Khorne, mi señor, guerras, botines, poder...

El dragón sonrió y atacó con furia renovada, rompiendo el escudo del seguidor del dios de la sangre de un poderoso golpe con las dos armas.

-Bien dragón si así lo queréis... - Akhnor soltó los retos de su escudo, su armadura mágica era mas que capaz de soportar mil envites de esas armas sin producirle la menor molestia
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Re: Los viajes de Akhnor

Mensaje  W0lf el Miér Mayo 21, 2008 12:59 am

Se detuvo un instante al notar que su espada comenzaba a vibrar lentamente, y las runas que en ella había inscritas brillaron con un fuerte resplandor rojo, ¡El arma respondía a la magia de las espadas de la bestia con su propia magia!

Sintió como la espada se retorcía buscando el cuerpo de su rival, sintió la voz de ese objeto mágico en su propia mente, la espada se había unido a él mediante lazos extraños.

Supo que había sido forjada en los tiempos del caos, cuando los dragones luchaban entre ellos por la posesión del mundo que comenzaba a crearse, fue fundida con la sangre de centenares de ellos y habían volcado en ella todo el odio de la antigua raza hacia aquellos seres milenarios, estaba creada para proteger a su portador y contraatacar los puntos débiles de la impenetrable defensa de los dragones, la espada guiaría al portador en un combate a muerte y se retorcía buscando la manera de herir a su enemigo...

Akhnor tuvo un acceso de ira irrefrenable, había ofrecido al dragón la oportunidad de volver al mundo tal como era antes, la oportunidad de liberar a los de su ancestral raza, pero él había dado la espalda a los suyos, los brujos habían contemplado en el cielo nocturno como una nueva constelación se formaba, con cada dragón que moría, habían nombrado a esa constelación "Draculus" pues tomaba cuerpo y forma de un dragón, la espada le instó a añadir una nueva estrella a ese punto del firmamento, ¿como era posible que aquel arma fuese capaz de instarle a batallar de esa manera?

Por un instante se sintió tentado con la idea de matar al dagón, pero pronto se mostró reacio, tenia algo en su interior, que era el orgullo.

Su orgullo marcial le decía que ese era un buen contrincante, si le mataba, no habría ningún otro como él en todo el mundo y Akhnor no tendría a nadie más con quien medirse.

La espada le instaba a acabar con él, pues para eso había sido forjada y lucharía para impedir que su portador hiciese otra cosa que matarle

Akhnor intentó controlar sus pensamientos, pero la espada lanzó otro intento para hacerle atacar...

- Se ha atrevido a destrozar tu escudo, te ha retado ¡MATALE!

Akhnor luchó contra esa voz autoritaria

-"En parte me ha hecho un favor, ese escudo me entorpecía ligeramente"

Otro nuevo intento del arma:

- Se ha atrevido a cruzarse en tu camino...

-"Me ha brindado la oportunidad de medirme a un ser muy poderoso”

La espada hizo un último intento, fue forjada por los Antiguos, y utilizó algo que podría haber funcionado con aquella raza que no perdonaba una afrenta a su honor:

- ¡HA RECHAZADO EL SEÑORIO DE TU DIOS!

Akhnor se echó a reir, reía en voz alta, a pleno pulmón

- ¿El señorío de Khorne? ¡Khorne! Mi Dios se puede defender él solo, yo me he ganado mi derecho a liderar a las hordas del Caos contra el mundo, haré lo que YO me proponga y no lo que tu me ordenes.

Esta vez miró al dragón.

- Mi buen contrincante, estoy disfrutando de este combate, me entristece que hayáis negado mi oferta, más tampoco me importa, Ahora lucharemos como buenos guerreros que somos, veo que tenéis el poder de regenerar las heridas, yo tengo un amuleto que hace el mismo efecto, no merece la pena que intentéis destruirlo- Añadió cuando vio que el draconiano se fijo en la joya que pendía de su cuello- Es indestructible...

Veamos ahora quien logra la supremacía.

Akhnor agarró la espada con ambas manos, ya había sometido el arma a su voluntad, ahora esta le guiaría en su propósito, en lugar de darle ordenes para matar al dragón, había mostrado su poder a un arma forjada por un Antiguo que se había convertido en un dios para las razas del mundo, y la había sabido controlar.
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Re: Los viajes de Akhnor

Mensaje  W0lf el Miér Mayo 21, 2008 1:00 am

Cargó hacia el dragón con una celeridad renovada, el arma brillaba con el poder del infierno tiñendo todo al rededor de una fantasmal luz roja, parecía que estuviesen luchando en el mismo limite del abismo.

Las armas chocaron, y el fuerte encontronazo de energías mandó a treinta demonios a saludar a sus dioses, directos al inframundo.

el dragón había cruzado sus espadas para detener el poderoso golpe de Akhnor, ambas miradas se cruzaron, luego el draconiano lanzó una patada, pero Akhnor la esquivó girando hacia atrás en el aire.

Tan pronto como sus pies tocaron suelo hizo un barrido con la espada, el Dragón saltó, y la fuerza que le imponía el ataque le hizo darle un golpe al draconiano que se hecho dos metros hacia atrás

De nuevo las armas chocaron.

Una rápida serie de golpes, todos detenidos por la agilidad de Akhnor y esa espada que se retorcía para evitar que los ataques de su contrincantes pasasen su guardia.

Las espadas del dragón del Caos volvieron a brillar con fuerza, y de nuevo las runas brillaron fuertemente, ni tan siquiera la magia daba cuartel en ninguno de los dos bandos.

La lucha se ponía cada vez más interesante.

El dragón mostró sus colmillos, que, aparte de sus ojos, eran el único estigma que tenía su cuerpo humano, las dos únicas señales, además de su inmensa fuerza, de que era un dragón

Akhnor respondió enseñándole unas hileras interminables de dientes afilados.

Mostró sus colmillos en una mueca horrible:

Akhnor, no apartaba la mirada del dragón, era un ser extremadamente poderoso, aún en su forma humana, su fuerza era increíble, y estaba luchando con más honor del que Akhnor había visto en todos sus enemigos anteriores, le gustaba ese ser...

De repente recordó algo que casi había olvidado con esta batalla, tenia que hallar el templo de su dios y reclamar su derecho, ofrecer su arma a Khorne y que este le diese la recompensa de dirigir a sus legiones, ese era el principio para conseguir la demoinicidad...

Akhnor se Irguió en toda su estatura y envainó su espada, miró al draconiano a los ojos, el también se relajó, el combate estaba acabado...

- Eres de lejos el mejor contendiente que he tenido nunca, me interesaría de veras una alianza contigo, pero no te lo volveré a ofrecer, te dejaré vivir... Por el momento, pero cuando haya logrado mi objetivo, volveré a buscarte y, entonces, acabaremos este combate

-Adiós general Akhnor, ardo en deseos de volver a luchar con vos, y entonces que nuestros destinos se decidan

-Ese momento llegará, y no muy tarde, te lo aseguro... Tengo una cuenta pendiente...

Akhnor se dirigió hacia el norte, sentía que un nuevo enemigo se preparaba para enfrentarse a él...

Fin.
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Re: Los viajes de Akhnor

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